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8 de julio de 2010

Mundial de Sudáfrica: el personaje del año

Se suponía que el de Sudáfrica debía ser el mundial de la consagración definitiva de Lionel Messi, Cristiano Ronaldo y Wayne Rooney. De todos o al menos de uno de ellos. También se esperaba mucho de Brasil en su conjunto y no pocos soñaban con que al menos una de las selecciones africanas consiguiera pasar de cuartos de final por primera vez en la historia. Sin embargo estas esperanzas terminaron en distintos grados de decepción.

El Mundial de Sudáfrica comenzó con dos nombres en boca de todos que se extendieron rápidamente por todo el planeta: Jabulani, ese hermoso y a la vez espantoso balón, y las vuvuzelas, esas cornetas cuyo irritante sonido tiene la dudosa virtud de conseguir que el griterío de los talk show televisivos suene como la más dulce de las melodías. El final del mundial nos ha regalado otro nombre que también ya ha alcanzado la celebridad mundial: el Pulpo Paul, el pitoniso infalible.

El cefalópodo, que vive en un acuario alemán, anunció de manera anticipada, y sin fallar, cuál sería el ganador de los partidos disputados por la selección germana. Paul, inicialmente venerado por toda Alemania y temido por los rivales, ahora corre riesgo de seguir siendo protagonista del verano, sólo que esta vez como ingrediente principal del célebre plato "pulpo a la gallega" en alguna fonda de Baviera. Y es que Paul había vaticinado que los gallegos, es decir España, derrotarían a Alemania, cosa que finalmente terminó sucediendo.


El pulpo Paul en el momento en que vaticinó la victoria de Alemania
sobre Argentina. (¡Pulpo de los hue... y la remil p... que te p..ió!)

Es tal la euforia y el apasionamiento que Paul ha generado entre los seguidores de la Roja que no sorprendería que castellanizaran su nombre y directamente pasaran a llamarlo Pablo, como si fuera un miembro más de la familia. Y es que el bicharraco éste ya está a un paso de ser considerado por parte de la afición española como un verdadero ídolo, casi a la altura de Villa, Iniesta o Xavi. Me parece que en nada se vienen las camisetas y el club de fans del pulpo...

Paul, la historia de un pulpo que ha acaparado todas las portadas y que se ha convertido ya en uno de los personajes más influyentes del año.

Paul, un pulpo que ha demostrado saber más de fútbol que buena parte de los periodistas deportivos y algún que otro entrenador (¿Argentina? ¿Francia? ¿Inglaterra? ¿Hay alguien ahí?).

Paul, un pulpo que ya se merece una película (¿Una épica, dirigida por Clint Eastwood? ¿Una de animación, a cargo de los chicos de la factoría Pixar? ¿Una de aventuras al estilo de la del delfín Flipper? ¿O más bien de terror, en plan Tiburón?).


Portada de la revista estadounidense Time, según el humorista argentino Nik.

(Debo confesar que días atrás, cuando en un informativo de televisión mostraron que Paul daba como ganador a España, instintivamente dí un salto y lo grité delante de la tele, apretando el puño y todo, como si estuviera celebrando un gol de verdad. Y bué, algunos creen en los presidentes y presidentas que votan... a mí se me da por celebrar a un pulpo que, al menos de momento, ha cumplido con "su palabra". El verano es lo que tiene, faltan las noticias y todos nos volvemos todavía un poco más estúpidos, con los medios en primer lugar).

Actualización: gracias al comentario de Vicente, pude leer la noticia ¡Cuidado con abusar de Paul! publicada por el diario español El Mundo. El texto refleja, entre otras cosas, la "preocupación" del presidente Rodríguez Zapatero ante la posibilidad de que se explote al animal (hablamos, en todo momento, única y exclusivamente del pulpo).

ZP lo ha dicho en tono jocoso. Más preocupante fue ver al ministro de Industria Miguel Sebastián soltar, aparentemente convencido de lo que decía, un discurso en el que hablaba de las supuestas mejoras económicas que traería para España una hipotética consagración el próximo domingo. Parecía un chiste sin una pizca de gracia.

Volviendo al texto de El Mundo (que figuraba entre las noticias más leídas del día), en él citan una web argentina de apuestas deportivas de recientísima creación y cuya dirección es http://www.elpulpopaul.com/. Vale la pena entrar aunque más no sea para ver las fotos e ilustraciones del octópodo.


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8 de abril de 2010

Messi es un escándalo


Por el suelo. Messi ya sacó el latigazo para anotar el 1-1 parcial contra el Arsenal. El argentino tumbó al equipo inglés con una actuación soberbia.
(Foto: Àlex García, La Vanguardia)

Gracias totales. Wenger y Pep, dos "de los nuestros", se saludan antes del inicio del encuentro. El fútbol que practican Arsenal y Barça es más efectivo que el Prozac y cualquier otro antidepresivo. ¡Más Arsène y más Guardiola y menos pastillas!
(Foto: Àlex García, La Vanguardia)

“¡Es-cán-da-lo! ¡Es un escándalo!”
. Luego de la exuberante muestra de fútbol y contundencia de Lionel Messi contra el Arsenal, el célebre hit del ultracamp y kitsch Raphael suena como la banda sonora más apropiada para definir el juego del crack argentino. Hacer una crónica pormenorizada de la actuación de Messi a estas alturas se antoja innecesaria. Los diarios y los informativos de televisión ya se ocuparon el día post-partido de dar cuenta de la soberbia actuación del rosarino. (Click aquí para ver la repercusión en la prensa internacional)

La brillantez de Messi no solo alegra a los fanáticos del Barcelona y a los amantes del buen fútbol de todo el mundo, sino que deja en evidencia a los ineptos que, sobre todo en Argentina, insisten en negar la mayor: desde Maradona no había surgido un jugador de la talla de Messi. Ni Romario, ni Zidane, ni Baggio, ni Ronaldinho y por supuesto, ni Riquelme, pueden discutirle a Messi.

Aunque recién tiene 22 años, Messi lleva ya varios años deslumbrando al más alto nivel y ganado los más importantes títulos a nivel colectivo e individual. Algunos han querido rebajar el encumbramiento de Messi como uno de los más grandes de la historia diciendo que no ha ganado todavía un mundial. Cierto. Tan cierto como que Cruyff y Di Stéfano tampoco han sido campeones del mundo y sin embargo nadie los discute. Tampoco Maradona ganó jamás una Liga de Campeones y Messi ya lleva dos (y puede que este año sume la tercera). Y nadie en su sano juicio pondría a Maradona en cuestión por no haber alzado la Orejona ni una sola vez.

Volviendo a lo que fue el partido con el Arsenal, uno tuvo la sensación de haber estado asistiendo a un momento histórico. En realidad, cada vez que uno ve jugar al Barça de Guardiola es plenamente consciente de que nunca ha visto un equipo a semejante nivel y que difícilmente vaya a repetirse algo similar en el corto plazo. De ahí la razón por la cual perderse algún encuentro de la escuadra catalana, sobre todo si es de Champions League, suene a herejía.

“¡Mamma, ho visto Maradona!”, cantaban (y aún cantan) con indisimulable orgullo los hinchas del Nápoli. Ahora es tan fácil como modificar esa frase cambiando Maradona por Messi para sentir y significar casi lo mismo.

Contra el Arsenal Messi fue Messi. Pero fue también Maradona, Romario y el Beto Alonso. En la jugada del último gol, cuando hace una pequeña pausa con el pie dejado atrás y el cuerpo inclinado hacia adelante, para recibir la pelota, dejar pasar al defensor y salir disparado hacia afuera con el perfil idóneo para el remate, ahí, Messi recordó al Diego. Esa pausa fue absolutamente maradoniana.

En el tercer gol definió como Romario. La manera de empalar la pelota para hacerle el sombrerito a Manolo Almunia recordó a las definiciones de O baixinho. Y se vistió del Beto Alonso en un pase que Pedro no pudo convertir en gol. Mientras los del Arsenal reclamaban al árbitro por una falta que había señalado en favor del Barça en tres cuartos de cancha, Messi, haciéndose el distraído pero listo como él solo, aprovechó para habilitar con un toque rápido a Pedro cuyo intento de vaselina salió desviado. Lo de Messi fue calcado al pase que el gran Beto Alonso le dio a Antonio Alzamendi en diciembre de 1986 en la final de la Copa Intercontinental disputada en Tokio entre River y Steaua de Bucarest. Para suerte de los riverplatenses Alzamendi (¡grande uruguayo!) consiguió, con suspenso, transformar en gol el pase del Beto y la copa viajó para Buenos Aires.

Semifinales

Ahora espera el Inter en semifinales. En los partidos de primera ronda el Barça fue superior a los italianos, sobre todo en el encuentro de vuelta jugado en el Camp Nou (Aquí la crónica). Pero el Inter de ahora no es el de entonces. Y una cosa es jugar en el grupo de clasificación y otra muy distinta es hacerlo en semifinales. A buen seguro que Mourinho ya está adiestrando a sus perros de caza para parar a Messi. Pero por suerte el Barça no es sólo Messi. Y Guardiola es mucho Guardiola.

Si el duelo contra el Arsenal fue para verlo con el traje puesto, el enfrentamiento con el Inter será para verlo con la armadura.

Más información:
El '10' juega donde quiere. Interesante artículo de Jordi Quixano publicado en El País en el que se repasa la evolución del juego de Messi, su reciente reconversión en enganche y otras iniciativas de Guardiola para sacar el máximo provecho de la Pulga. Haría bien Maradona en imitar a Pep.

El diamante precoz. Artículo publicado en La Vanguardia de Barcelona el 18 de octubre de 2004 a propósito del debut de Messi en primera. Incluye una columna de Andrés Iniesta en la que le auguraba un gran futuro a la Pulga.


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19 de marzo de 2010

A enfriar el cava: Barça y Arsenal se enfrentarán en cuartos de final de la Champions League


Cesc. El crack catalán, formado en las inferiores del Barça,
buscará eliminar al que puede ser su próximo equipo.


Messi. El argentino, que no jugó por lesión la final de 2006,
enfrentará por primera vez al equipo de su amigo Cesc.

Los dos equipos que mejor fútbol han venido mostrando en los últimos años en el panorama mundial, Barcelona y Arsenal, se enfrentarán en cuartos de final de la Champions League. Los caprichos del sorteo han querido que estas dos escuadras que partido tras partido se empeñan en demostrar que el fútbol es también belleza y estética además de esfuerzo y sudor, tengan que eliminarse para seguir en la competición.

El bolillero ha sido cruel y generoso a la vez. Cruel porque semejante duelo debería darse en la final (como ya ocurrió en 2006 cuando en París el por entonces Barça de Rijkaard y Ronaldinho se impuso al Arsenal de Henry); cruel porque uno de los equipos quedará, lógicamente, apeado en cuartos de la competición. Y generoso porque regalará a los aficionados un duelo a dos partidos que podría deparar lo mejor de toda la temporada, Mundial de Sudáfrica aparte.

Los dos máximos representantes del fútbol champagne (fútbol cava en el caso de los catalanes, no vayamos a herir susceptibilidades) se verán las caras. Superficialmente, no existe derivación alguna ni contaminación mutua en la evolución de ambos equipos. El “parentesco” entre ambos viene dado por la similar filosofía futbolística que ambos profesan. Arsène Wenger, técnico de los gunners y auténtico padre de esa hermosa criatura en la que se ha convertido el cuadro londinense desde su llegada en septiembre de 1996, no tiene un pasado culé. Y el Barça de hoy es hijo legítimo de la escuela holandesa de los 70.

Aunque si miramos con un poquito de detenimiento, el parentesco de sangre es obvio y tiene nombre y apellido: Cesc Fábregas. El futbolista catalán (¿medio centro? ¿trescuartista? ¿futbolista total?), santo y seña del Arsenal, esencia misma del equipo, creador, intérprete y director por antonomasia del juego que practican los ingleses, es también un producto culé con denominación de origen. Formado en la Masía - la fabulosa cantera del Barcelona que en los últimos años ha regalado al fútbol mundial jugadores de la talla de Pep Guardiola, Iván de la Peña, Xavi Hernández, Andrés Iniesta y Lionel Messi, entre otros-, Cesc es el eslabón que une y hermana a estos dos equipos.

Dejando de lado las cuestiones cronológicas y parentales, puede hablarse de un enfrentamiento entre el Maestro (Barcelona) y el alumno aventajado (Arsenal). Wenger lleva tiempo desarrollando el juego más vistoso y exquisito de Inglaterra, pero con una importante sequía de títulos en los últimos años. La última vez que el Arsenal ganó la Premier fue en 2004 y desde la FA Cup ganada en 2005 no ha vuelto a festejar nada. Y en Europa su camino ha sido bastante frustrante hasta el momento. Lo más lejos a lo que ha llegado ha sido justamente aquella final de 2006 perdida ante los azulgranas.

El año pasado fueron aplastados en las semifinales por el Manchester United de Cristiano Ronaldo. Y este año en la Premier en sus enfrentamientos ante los pesos pesados de la competición, el United y el Chelsea, los de Wenger salieron escaldados, demostrando que el exceso de juventud y una cierta descompensación entre sus líneas hacen que el Arsenal esté todavía medio escalón por debajo.

Para el Barcelona jugar contra un equipo como el Arsenal, que tiene sus mismas (y poderosas) virtudes, puede ser un arma de doble filo.

Por su parte el Barcelona de Guardiola no es otra cosa que la concreción del ideal del Arsenal. A un juego que despierta la admiración incluso del más negado para la lírica, le suma una contundencia tremenda. La temporada pasada, la del debut de Guardiola como preparador del primer equipo, ganó los seis títulos que disputó. Por lo tanto, es el Barça el favorito.

Sin embargo hacer juegos delante del espejo (¿qué otra cosa sino significa enfrentar al Arsenal?) puede resultar muy arriesgado para los catalanes. Un equipo con tus mismas (y poderosas) virtudes puede ser un arma de doble filo. En cualquier caso, el duelo permitirá ver sobre el mismo terreno de juego a gente del calibre de Xavi, Iniesta, Messi, Puyol, Piqué, Ibrahimovic, Nasri, Cesc, Arshavin, Vermaelen...

En fin, que semejante duelo habría que verlo no solo con copa de champagne/cava en la mano, sino que uno debería también ir vestido de traje y corbata. Creo que voy a tener que poner a calentar la plancha y lustrar los zapatos antes de ir al bar....


Emparejamientos cuartos de final de la Champions League 2010:
(ida: 30/31 marzo; vuelta: 6/7 abril)

* Olympique Lyon (FRA) - Burdeos (FRA)
* Bayern Múnich (ALE) - Manchester United (ING)
* Arsenal (ING) - Barcelona (ESP)
* Inter Milan (ITA) - CSKA Moscú (RUS)

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15 de marzo de 2010

Primera victoria de Alonso con Ferrari y nueva exhibición de Messi


Aquí estoy yo. El piloto asturiano se estrenó en Ferrari con una victoria. La escudería italiana volverá a pelear por los títulos este año.


Tricota. Messi celebra su tercer gol al Valencia, el cuarto hat trick que consigue con la camiseta del Barça.

Al fin llegó el día de ver a Fernando Alonso conduciendo un Ferrari. Y el asturiano no desaprovechó la oportunidad de estrenarse con una victoria más que importante. Luego de su salida traumática de McLaren en 2007 (cuando terminó igualado con su compañero Lewis Hamilton a un punto del campeón Kimi Raikkonen) y de pasar dos años penando en Renault, algunos habían aprovechado para cuestionar el talento y la capacidad del piloto español.

Por eso la victoria de ayer en el Gran Premio de Bahrein significó mucho más que arrancar el campeonato con buen pie. Fue también la vuelta por sus fueros de un bicampeón mundial herido en su orgullo y con ganas de volver a demostrar que Ferrari no lo fue a buscar por casualidad.

Los golpes que se dio en el pecho al salir del coche fueron claros: “Estoy de vuelta”, vino a decir el asturiano. Está claro que una golondrina no hace verano y que es demasiado pronto para hacer pronósticos. Pero lo que parece seguro es que a diferencia de lo que ocurrió en la temporada pasada, los coches de la escudería del cavallino rampante lucharán por el mundial de pilotos y el de constructores.

Alonso no lo tendrá nada fácil en su intento por lograr su tercer campeonato: Vettel, Massa y Hamilton, seguramente en ese orden, serán sus principales rivales. De hecho durante buena parte de la carrera en Bahrein la victoria parecía cantada en favor de Vettel. Pero el Red Bull falló cuando menos se esperaba y el piloto alemán apenas si pudo acabar cuarto.

Con este resultado Alonso se convierte en el cuarto piloto de la historia capaz de conseguir una victoria en su debut con Ferrari. Hasta ayer sólo lo habían conseguido Mario Andretti (1971), Nigel Mansell (1989) y Kimi Raikkonen (2007). Ni Schumacher, ni Prost ni el gran Juan Manuel Fangio lo habían logrado.

Otro dato para alimentar sueños: anteriormente Alonso había ganado solamente dos veces en el circuito de Bahrein. Fue en 2005 y 2006, años en los que consiguió sus dos títulos. ¿Se repetirá la historia en 2010?


Barrillete cósmico II

Con apenas 22 años ya nadie discute (salvo en Argentina, donde el surrealismo y el fanatismo más extremo parecen haberse adueñado del debate futbolístico) la excelencia de Lionel Messi. Cada vez más decisivo y líder de equipo, el futbolista argentino casi que se bastó por sí solo para liquidar con tres goles al Valencia.

La proeza de Messi, además del valor que en sí tiene el marcar tres tantos en un mismo encuentro, destaca aún más por la entidad del rival y las circunstancias del juego. Si el Barça hubiera acabado el primer tiempo con dos goles en contra, no hubiera extrañado a nadie.

El Valencia mostró su mejor cara (esa que a veces su propios seguidores le recriminan al técnico Unai Emery) en los primeros 45 minutos. Y por momentos le pintó la cara a los culés. Pero al equipo ché le faltó precisión y puntería en los metros finales. Y lo terminó pagando caro.

El Barcelona salió con otra actitud en el complemento y con un Xavi reactivado y un punzante Henry, se encomendó a un inspiradísimo Messi quien en sólo 26 minutos se las ingenió para liquidar el partido.

Ayer también Gonzalo Higuaín marcó un hat trick en la victoria por 1-4 del Real Madrid en casa del Valladolid. Y si bien lo del Pipita es destacable, no es comparable a lo logrado por Messi. La diferencia radica en la dificultad y la factura de los goles que ambos anotaron. Los de la Pulga fueron geniales, especialmente el primero, en el que le rompió la cintura a Banega para irse luego de otros dos defensores más antes de derrotar a César, excelente durante todo el encuentro.

La Pulga suma ya 22 goles y es líder en la tabla de goleadores. Lo sigue Gonzalo Higuaín con 19 gritos. Excelente noticia para Maradona y la selección argentina de cara al mundial de Sudáfrica.


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20 de enero de 2010

Mundial de Sudáfrica: hagan sus apuestas



Objetivo: la final. Todos los equipos querrán estar el 11 de julio en el Soccer City Stadium. Sólo habrá lugar para dos.


Estamos en 2010, año de mundial de fútbol. Año, por tanto, en el que las conversaciones de una inmensa parte de la población mundial se irán centrando más y más en los asuntos balompédicos a medida que nos vayamos acercando al 11 de junio, día en que a partir de las 4 de la tarde (hora local) la pelota empezará a rodar sobre el césped del estadio Soccer City de Johannesburgo, escenario que albergará la ceremonia inaugural y el primer partido: Sudáfrica vs.México.

De aquí en adelante, se dirán, escribirán y mostrarán (y lógicamente se verán, escucharán y leerán) cantidades abrumadoras de cosas. El blablablá futbolístico, de por sí excesivo, febril y de creciente tendencia al paroxismo, se intensificará todavía más.

Aunque las cosas todavía parecen estar en relativa calma (en Sudamérica la gente anda ocupada con la vida veraniega; en Europa, las ligas locales y las copas continentales distraen al personal; y en la otra gran zona futbolera del planeta, estos días se entretienen con la Copa África) podemos decir, excusándonos en que el 2010 ya ha empezado, que la veda para hacer pronósticos está abierta.

Una de las cosas sin dudas más divertidas que tiene esto de los mundiales es el hacer pronósticos, auténtica tentación tanto para el entendido como para el neófito en la materia. Todos pueden apostar, cantar sus favoritos, exponer sus teorías. Jugar al oráculo, a ser una especie de Nostradamus del Fútbol, es un divertimento al alcance de todos. Lo único seguro es que los desaciertos, las decepciones y los imprevistos estarán a la orden del día.

Aunque el fútbol no es un deporte que esté del todo reñido con la lógica, es bien sabido que las cosas nunca transcurren al cien por cien por los causes esperables. Por lo tanto hacer pronósticos es un ejercicio de sana irresponsabilidad (siempre que no se apueste dinero o cosas de valor). Y, qué duda cabe, yo no pienso resistirme a la posibilidad de hacer pronósticos.

A continuación, mi lista de candidatos.

Candidatos

Para mi sorpresa (y no sé si esto es buena señal o no) los favoritos que nombró hace algunas semanas Michael Platini, tótem del fútbol francés y actualmente presidente de la UEFA, son exactamente los mismos que los míos: España, Brasil e Inglaterra. Para mí son en ese orden, aunque Platini puso por delante a Brasil, seguido de la Roja y en tercer lugar a los ingleses.

Pero llegar como candidato número 1 al título es muchas veces el anuncio anticipado del fracaso. A los argentinos nos basta con recordar el mundial del 2002 (hasta ahora me cuesta creer que nos volvimos en primera vuelta y sigo sin entender cómo fue posible que Suecia aguantara el empate y no se llevará una canasta llena de goles).

España: A principios de 2008, cuando incluso en España se reían de su selección, se pedía la renuncia del técnico y los programas humorísticos de televisión se mofaban del representativo nacional, escribí diciendo que la Roja era para mí la gran candidata a ganar la Eurocopa que finalmente terminó adjudicándose de manera brillante a mediados de ese año. Cuando escribí eso también me aventuré a decir que España era candidata no sólo a la Eurocopa sino también al mundial de Sudáfrica. Y la verdad es que hasta el momento muy errado no anduve.

Brasil: Brasil siempre es Brasil. A su favor: el peso de la camiseta, grandes jugadores y la obsesión de todo un país. Si a eso le sumamos que Dunga les ha dotado de gran solidez defensiva y de que tienen un arquerazo como Julio César, la cosa pinta bien para la verdeamarelha. Sin embargo, y aquí no hay explicación lógica, me da que no estarán a la altura. Algo en la nariz, en el olfato, me lo indica. Tal vez ese olor venga de las ganas que tengo, como argentino, de que se queden eliminados cuanto antes. Pero sea lo que sea, eso es lo que huelo.

Inglaterra: cuenta con algunos muy buenos jugadores que a nivel selección han tenido una carrera poco menos que intrascendente. Los Rooney, Terry, Gerrard, Beckam, Lampard, Agbonlahore, Walcott y compañía ni siquiera han participado en la última Eurocopa y llevan demasiado tiempo penando con su selección. Es decir, ganas de lograr algo tienen de sobra. Y además, tienen en el banquillo a Fabio Capello, uno de los máximos referentes del antifútbol que sin embargo tiene una más que contrastada capacidad de hacer equipos tremendamente competitivos y a menudo ganadores (el palmarés de Capello es sencillamente acojonante).

Desde Argentina '78 no se jugaba un mundial en pleno invierno. A los brasileños no les gusta el frío y los europeos se sienten como en casa


Los “segundones” y las posibles sorpresas

Luego vienen otras selecciones, de potencial considerable pero que, por distintos motivos, cuando faltan apenas cinco meses para el mundial todavía despiertan muchas dudas. En este grupo de, a priori, “segundones” que pueden tranquilamente hacerse con el título, pondría a Holanda, Argentina, Alemania y tal vez Costa de Marfil, aunque un poco más atrás.

Holanda: la veo un poco como a España antes de la Eurocopa de 2008: un grupo de muy buenos futbolistas, jóvenes en su mayoría pero con experiencia en las ligas europeas más fuertes, y con un ADN futbolístico por el que siento debilidad.

Argentina: tiene a Messi. Y eso es mucho, aunque no suficiente, claro. Le falta gente con buen pie en la mitad de la cancha, y una defensa en condiciones. Futbolistas con la nacionalidad argentina y condiciones más que aceptables, existen, tenemos unos cuántos. El tema, el gran asunto, el quid de toda esta cuestión es el técnico. De Maradona se puede esperar lo mejor o lo peor, y siempre tener serias posibilidades de acertar. Como el fútbol es un estado de ánimo pero también un asunto de fe, prefiero creer en el enorme ángel (decir tarro quedaría un poco grosero) que este tipo ha tenido a lo largo de su carrera. Ojalá lo siga teniendo y lo pueda transmitir al equipo, porque buena falta nos hará. (¡Llamá a Perotti, Diegote!)

Alemania: "El fútbol es un deporte que juegan once contra once y en el que siempre gana Alemania". Esto es lo que dijo Gary Lineker luego de que Inglaterra fuera eliminada por Alemania en el mundial de Italia '90. Nada ha cambiado. Nunca hay que descartar a la Mannschaft.

Costa de Marfil: Tiene a Drogba. Además de su consabida potencia y calidad, los futbolistas africanos, en general, han conseguido superar con los años y el roce internacional su gran tendón de Aquiles: la anarquía táctica. A fuerza de forjarse en las ligas europeas más exigentes, las selecciones africanas ya no cuentan sólo con grandes goleadores, sino que también han comenzado a sacar muy buenos mediocampistas y defensas, con conocimiento y buena lectura del juego. Costa de Marfil puede ser el matagigantes de este torneo aunque dependerá muchísimo de que Drogba llegue en excelente estado.

Entre los equipos que pueden dar más de un susto y hacer un destacado papel, creo que pueden estar Chile (¡vamos Bielsa, carajo!), Portugal y Estados Unidos (más atrás, Ghana y Serbia).

El invierno como cábala

Aún no he escuchado que se hable de esto, pero hay un hecho que creo que puede influir, y bastante. Por primera vez en 32 años, el mundial vuelve a jugarse en invierno. El último antecedente es el de Argentina '78, año en el que ganamos nuestro primer título. A los brasileños no les gusta el frío, y los europeos se sienten como en casa. Creo que es un factor a tener en cuenta. Yo, por mi parte, prefiero recordar que en el frío de Buenos Aires, cuando aún no había cumplido un año y Argentina vivía los peores años de su historia, ganamos nuestro primer título.
Ojalá que el invierno sudafricano nos permita repetir la victoria.

En fin, que el 11 de julio a las 20:30 se juega la final. Al final podremos ver este pronóstico (como otros tantos miles) y comprobar que no he acertado en nada, y que Honduras llegó a semifinales y Argelia se llevó la copa. O todo lo contrario.

La veda está abierta: señores y señoras, hagan sus apuestas.

27 de diciembre de 2009

Cesc Fábregas, 23 minutos de fútbol total



Maestro. 23 minutos le bastaron a Cesc para tumbar al
Aston Villa y firmar una actuación antológica.




A la red. Momento en que Cesc ejecuta el tiro libre con el
que anotaría el primero de sus dos goles frente a los "villanos".


Se enfrentaban esta tarde en el Emirates Stadium el local, Arsenal, y el Aston Villa, tercero y cuarto clasificados hasta ese momento en la liga inglesa. Habiendo pinchado el día antes el Chelsea, el Boxing Day se presentaba como una gran oportunidad para ambos conjuntos de acortar distancias con el líder del campeonato. Partido importante y con mucho en juego, por tanto. Y el primer tiempo fue muy disputado, con cada conjunto haciendo gala de las señas que los distinguen: vocación ofensiva inquebrantable, juego de toque dinámico, desmarques y triangulaciones constantes por parte de los gunners; y líneas bien juntadas, firmeza en el fondo, presión constante y actitud presta para el contraataque por el lado de los villanos.

Las situaciones, aunque no demasiadas, se repartieron por ambos lados, lo mismo que la posesión del balón, a partes prácticamente iguales. El Arsenal sabía que no podía dejar pasar la oportunidad, sobre todo porque se enfrentaba al rival que a día de hoy es su mayor amenaza en la lucha por un lugar en los puestos de Champions League.

El final de la primera parte y el inicio de la segunda mostraron a un Arsenal más decidido pero al que le faltaba la claridad. Por eso, a los 12 minutos del complemento, el técnico Arsene Wenger decidió arriesgar y mandó al terreno de juego a Cesc Fábregas, que venía de una lesión muscular que lo tuvo casi dos semanas fuera. Y fue entrar el español y revolucionar el partido. No sólo eso: lo de Cesc fue absolutamente deslumbrante. Desde el momento mismo en que puso el primer pie en el césped, el encuentro dio un vuelco espectacular. A partir del juego de Cesc, el Arsenal se activó, el Aston Villa se refugió en su área olvidándose del contraataque, y el futbolista catalán no hizo más que brillar.

El de Arenys de Mar sacó el manual de estilo del futbolista total y en apenas 23 minutos dio una lección magistral de cómo se juega a este deporte. El Arsenal no puede entenderse sin Cesc, santo y seña del equipo londinense, el combinado que junto al Barcelona practica el mejor fútbol de Europa desde hace algunos años. Todas las pelotas pasan por los pies de Cesc. Corta el juego del rival, ordena tácticamente a sus compañeros, es el primero en sacrificarse cuando el contrario tiene el balón y dirige el juego de su equipo con mano de hierro. Pero no solo eso, también tiene llegada y gol.

Una vez ingresado al terreno de juego frente al Aston Villa, de manera instantánea comenzó a fluir el buen juego por el lado del Arsenal y empezaron a multiplicarse las posibilidades de gol. No importó que Cesc estuviera frío, ni que lo recomendable fuera que, viniendo de una lesión muscular, se dosificara en los esfuerzos. El futbolista catalán, ex compañero de Messi en las inferiores del Barça, no entiende de esas cosas. Es un competidor nato, y tiene la virtud de trasladar esa actitud a sus compañeros. A partir de su presencia, Nasri, Diaby y Arshavin también se encendieron. Así, a los 8 minutos de estar en la cancha sufrió una falta sobre el borde del área que él mismo se encargó de ejecutar con precisión: pelota con mucha rosca, girando y acelerándose más a medida que se acercaba al arco, haciendo absolutamente inútil la estirada del portero Friedel, de gran actuación pese a los tres goles que terminó encajando.

Cesc desquició a sus rivales, que se vieron impotentes ante el juego del catalán. Una muestra fue esa jugada en la que en un balón muy disputado en la mitad de la cancha le tiró un delicioso sombrero a su compatriota Cuéllar, que se vio obligado a tumbar al 4 del Arsenal, que se iba lanzado de cara a la portería contraria. La jugada le valió la amarilla al defensor del Aston Villa y dio todavía más alas a unos cañoneros que ya estaban desbocados en búsqueda de más goles. El segundo tanto llegó en el minuto 80. Pérdida de un balón en ataque por parte del Villa, pelotazo largo para la escapada de Theo Walcott por la banda derecha, pique de Cesc por el centro y definición perfecta ante la salida de Friedel y con tres defensas a punto de rebanarle los talones. Nunca llegaron.

En esa jugada, Cesc volvió a resentirse de su lesión y tuvo que ser reemplazado. Estuvo 23 minutos en el campo y le alcanzó para marcarse una actuación no sólo antológica sino también pedagógica: ningún entrenador de fútbol puede prescindir del DVD de esos 23 minutos de Fábregas, que deben servir para la enseñanza de la práctica futbolística. (En el minuto 91, en gran jugada personal, Diaby puso el definitivo 3-0).

Se retiró Cesc, envuelto en la ovación de la grada y de sus propios compañeros, que lo aplaudieron en la cancha. Aplausos que algunos evitaron, como los jugadores y técnico rivales, que seguro sintieron el impulso de hacerlo pero debieron contenerse; aplausos que otros muchos, miles, acompañamos desde diferentes partes del mundo frente a una pantalla de televisor.

22 de diciembre de 2009

Las noticias del día: Messi gana el FIFA World Player y los Kirchner son sobreseídos en la investigación por enriquecimiento ilícito


Simplemente, el mejor. Lionel Messi recibe de manos de Joseph Blatter el FIFA World Player que lo acredita como el mejor futbolista del mundo en el 2009. ¿Qué dirán ahora Don Niembraaa y otros pseudoperiodistas?




Sobreseídos. Pese a que han aumentado su patrimonio un 572% desde que llegaron al gobierno de la Nación, el controvertido juez Oyarbide no vio nada raro en ello y decidio sobreseer a los Kirchner en la causa en que se los investigaba por enriquecimiento ilícito.

Si uno hace una rápida mirada a los principales diarios de la prensa internacional (Internet permite hacerlo en un instante) en todos encontrará, a excepción únicamente de los diarios norteamericanos, referencias al FIFA World Player que le dieron el lunes por la noche a Lionel Messi.

Otro premio, el más importante de todos, que recibió el jugador del Barça en un año brillante, donde terminó de confirmarse como lo que es: el mejor futbolista del planeta, pese a que a algunos no les guste (¿Que dirán ahora Fernando Niembro y otros pseudoperiodistas por el estilo? ¿Es normal que alguien llame “La Joya” a un jugador tan mediocre como Rodrigo Palacio y luego arme una campaña de desprestigio contra un fenómeno como Messi? ¿Es normal que tanta gente en Argentina compre semejante discurso?).

Pero si uno mira la prensa argentina (siempre y cuando no sea la oficialista, que recibe dinero del Gobierno y no se dedica a informar), verá otros títulares llamativos, como el que indica el sobreseimiento del matrimonio presidencial, los Kirchner, en la causa que se les abriera por enriquecimiento ilícito. Aunque multiplicaron en más de un 500% su capital desde que llegaron al poder nacional (y eso que ya llevaban camino recorrido puesto que se habían pasado varios años gobernando la provincia de Chubut, él; y ocupando una banca en el Congreso, ella), los jueces y peritos involucrados en la investigación del caso no encontraron nada raro en el crecimiento exponencial de los bienes y de las cuentas bancarias de la singular pareja.

Pero tampoco debería esto sorprender mucho. Este tipo de situaciones son muy comunes y cercanas al imaginario colectivo argentino. De hecho, es un calco de lo que ocurría en los '90, cuando gobernaba el inefable Carlos Menem y Norberto Oyarbide, el mismo juez que investigó ahora a los Kirchner, también dictaba sentencias favorables al entonces presidente. Será que estoy viviendo mi particular déjà vu o es que soy muy paranoico. O será tal vez que pienso que no hay que ser selectivo ni acomodaticio cuando se critica o se valora lo que hace un gobierno, lo hayamos votado o no, nos identifiquemos más o menos con sus referentes.

Volviendo al recorrido por los diarios argentinos, también se puede uno encontrar con esa otra noticia, en la que se arrojan los números del “Fútbol para todos”, ese absurdo por el que a mediados de año el gobierno decidió echar mano de las arcas del Estado no para destinar más recursos a la educación o a la sanidad, sino para gastar millones de pesos en la transmisión de partidos de fútbol, entendida como necesidad básica únicamente en un país como Argentina.

Hace unos días se supo que las transmisiones - pese a que la presidenta y buena parte de los más destacados miembros de su gabinete habían insistido una y otra vez en que el Estado “no gastaría ni un peso”- le costaron al Gobierno 473 millones de pesos sólo en los últimos cuatro meses. Dinero que, como todos sabemos, no sale de los bolsillos de Néstor, Cristina and company, sino de los de todos los argentinos (y esto no es demagogia, sí lo es en cambio aquello de “fútbol para todos” o lo de “se acabó al fin el secuestro de goles”).

En fin, dos noticias tristes que reflejan el estado del país. Bastante lastimoso, sobre todo viendo que la pobreza se ha disparado en los últimos meses y sin embargo se prefiere gastar cientos de millones en algo tan innecesario como las transmisiones de fútbol. ¿Cómo se defiende esto? ¿A qué grado de fanatismo se debe llegar para justificar este desaguisado y verlo como una medida que era indispensable tomar?

Supongo que ahora no le echarán también la culpa de esto a Messi. Aunque nunca se sabe. En Argentinland se han visto cosas peores y todo es posible.

Más información:


3 de diciembre de 2009

Messi, Enemigo de Oro 2009


El Malo malísimo. A Messi le llueven las críticas en Argentina. Pero eso tiene fácil solución: si se hace un tatuaje del Ché, graba un disco de cumbia y se levanta a una botinera, ganará nuevos fans en su país natal.


Entre los comentarios que recibí y, sobre todo, los que se pueden leer en varios diarios argentinos, veo que por allá Lionel Messi, a pesar de ganar de forma abrumadora el Balón de Oro 2009, sigue siendo un tipo resistido, que genera rechazos en un nivel para mí incomprensible. Cuando el resto del mundo lleva al menos un par de años rendido a Messi, en el único lugar donde genera tanto rechazo es en su país de origen. Ni siquiera los brasileños ni los hinchas del Real Madrid (a priori, sus “enemigos naturales”) le niegan virtudes al rosarino.

Lo llamativo es que la mayor parte de las críticas no son estrictamente futbolísticas sino de índole muy distinta, lo cual permite hacer conjeturas casi en clave sociológica.

Me atrevo a aventurar algunas hipótesis que, como tales, podrán ser más o menos acertadas, que aquí nadie tiene la razón absoluta y en fútbol casi todo es opinable. Y digo casi porque hay cosas, como la valía de Messi, que no admiten discusión.

Ni Aimares, Saviolas, Riquelmes, Ortegas, Tévezes, Palermos, ni nada parecido. Messi es lo mejor que le pasó al fútbol argentino en los últimos 20 años. Esto es más que una opinión. Es un hecho objetivo. Y de ninguna manera se trata de un desmerecimiento a los muchos jugadores de gran calidad que surgieron en Argentina en la últimas dos décadas. Pero lo de Messi es otra cosa, está a otro nivel.

Futbolísticamente hablando, Messi es el mayor talento con el que cuenta Argentina desde el retiro de Maradona. Es un chico de apenas 22 años que ya se ganó su asiento en el exclusivo club de los grandes de la historia, ahí, pegadito a Alfredo, Diego, Edson, Johan y Zinedine.

No querer verlo de esta manera es de ciegos, es negar una evidencia que todo el planeta ve y celebra. Por eso creo que la incomprensión hacia Messi radica sencillamente en el desconocimiento: la gente no ve jugar a Messi. Porque ¿cuántos de los que lo critican tan duramente han visto más de veinte partidos completos de Lio? Y veinte partidos no son muchos para juzgar a un futbolista...

El malo de la película


A Messi le acusan, básicamente, de dos cosas: de no esforzarse cuando juega en la selección y de ser millonario (¡¿?!). Según esta teoría tener mucho dinero en el banco impide que un futbolista haga bien su trabajo. Por lo general la cosa suele ser al revés: los tipos que hacen muy bien su trabajo con una pelota en los pies se vuelven millonarios como consecuencia de ese buen hacer.

Los muchos que sostienen esta teoría proponen que la selección prescinda de los futbolistas que juegan en Europa y que el equipo se arme con jugadores del fútbol local. Esto, supuestamente, garantizaría el hambre de gloria del equipo, algo que en su opinión no aportan los millonarios europeos porque están demasiado acomodados en sus “vidas burguesas”.

En la historia del fútbol y del deporte en general existen montones de ejemplos que echan por tierra esa falaz creencia de que no se puede alcanzar la gloria cuando ya se tienen las alforjas llenas de billetes. Por citar casos contemporáneos y conocidos por todos: Michael Jordan, Roger Federer, Michael Schumacher, Tiger Woods, Usain Bolt, Mike Tyson o el mismo Maradona ya eran bastante millonarios cuando seguían buscando (y logrando) más y más gloria. El crecimiento exponencial de sus cuentas bancarias se fue dando en paralelo al crecimiento de títulos y el reconocimiento que iban obteniendo. Por lo tanto, es evidente que ganar dinero no hace peores a los deportistas.

Por otra parte, y aunque no ganen lo mismo que los que juegan en Europa, cualquier jugador de la primera división argentina cobra bastante más que un abogado, un periodista, un médico, un dentista o un oficial de policía con trabajos normales. Por tanto esa pretensión de hacer ver que los jugadores locales representarían mejor al pueblo porque ellos son el pueblo tampoco tiene una fundamentación demasiado sólida.

Un poco de sentido común (se echa en falta)

Igualmente, tener hambre de no es suficiente para poder obtener la gloria. También hacen falta buenos jugadores. Si Maradona, por ejemplo, me convoca a mí y a mi barra de amigotes, seguro que en Sudáfrica no habrá selección con más hambre de gloria que la formada por este selecto grupo de hombres de pésimo estado físico y dudosa calidad futbolística. Pero si nos toca jugar con Brasil y le queremos ganar, honestamente, creo que la selección argentina tendría más posibilidades de conseguirlo si juegan Messi y otros de los malvados vendepatria que se desempeñan en Europa y que encima cometen el pecado de ganar mucha plata de manera honesta.

Esto último también es bastante curioso. Muchos argentinos sacan, de manera implacable, el dedo inquisidor para señalar a jugadores que no hacen más que ganar dinero de manera honesta (¿qué culpa tienen si Adidas, Gillette o a Audi les pagan un montón de plata por promocionar sus productos? ¿O si un club les ofrece un sueldo elevado para que jueguen con ellos y no con el archirrival?).

Sin embargo, esos mismos guardan el dedo ante quienes más lo deberían usar, al tiempo que toleran, generación tras generación, que decenas de dirigentes políticos (de todos los partidos y orígenes geográficos) se conviertan en millonarios de manera deshonesta, apropiándose de dinero del Estado. No solo que guardan el dedo, sino que los justifican, los defienden y los votan una y otra vez. Como ciudadano si a Messi el Sr. Adidas decide pagarle una millonada, no es algo que me deba importar ni afectar. Ahora, si un funcionario o funcionaria multiplica un 800% su fortuna desde su llegada al gobierno y no lo puede justificar, creo que eso sí debería afectarme y preocuparme. Y creo también que en esos casos la obligación de un ciudadano debe ser exigir cuentas a esos funcionarios sin que los demás se le echen encima colocándole todo tipo de etiquetas (“golpista”, “derechoso”, “reaccionario”. El mundo al revés, roban los políticos y es como si la culpa fuera de quienes exigen explicaciones o no están de acuerdo con los saqueos alevosos de las arcas públicas).

Elemental, querido Watson

Volviendo a la composición de la selección, claro que se puede armar un equipo con futbolistas que juegan en el país y disputar el mundial. Y hasta se podría hacer un papel digno. Ahora, no hay que ser la reencarnación de Einstein ni tener cuatro doctorados en ciencias para darse cuenta de que no disponer de los mejores futbolistas reduce enormemente las posibilidades de triunfo de un equipo.

¿A alguien se le ocurre que Brasil no llamará a Kaká, Francia a Ribéry o España a Iniesta simplemente porque sus sueldos son muy superiores al de la mayoría de los asalariados de sus respectivos países? ¿A alguien le parecería normal que la selección argentina de básquet fuera al mundial con un equipo formado con jugadores del interior de Salta aduciendo que a Ginóbili, Scola y el resto de los NBA no se los convoca porque ganan demasiada plata y porque no tienen hambre de gloria?

¿Suena ridículo, no? Pues eso.

1 de diciembre de 2009

Messi, Balón de Oro 2009


Merecido. Messi y el Barcelona firmaron una temporada para la historia.


Como se esperaba, hoy se ha anunciado que el Balón de Oro 2009 que entrega la revista francesa France Football es para Lionel Messi.

Periodistas deportivos destacados en las mejores ligas europeas y con derecho a voto en esta elección, no tuvieron dudas de quien ha sido el mejor futbolista de Europa (es decir, del mundo) durante el último año. El argentino logró 473 de los 480 puntos posibles. Nunca antes un Balón de Oro había obtenido tantos puntos.

¿Qué dirán hoy en Argentina? ¿Seguirán las críticas hacia el rosarino? ¿Se seguirán escuchando sandeces del tipo “Riquelme es el mejor”, “Prefiero a Tévez” o “la selección tiene que formarse con futbolistas locales y hay que dejar afuera a los europeos”?

En fin, esperemos que con este premio y con el FIFA World Player, que seguramente también irá para la Pulga, en Argentina empiecen a valorar al rosarino en su justa medida.

P.D.: Una pregunta: ¿Cuánto tardará la presidenta Cristina K. en pronunciarse alabando las virtudes de Messi y proclamando el orgullo que este premio supone "para todos los argentinos"? Se sabe lo oportunista que son los políticos y su tendencia a vampirizar logros ajenos.

26 de noviembre de 2009

Volvió el saltimbanqui



Demagogonaldo. En su regreso CR bailó, saltó
y sólo le faltó cantar de cara a la tribuna. En cuanto
a lo que se dice jugar al fútbol, no dio casi señales.

Jugaba ayer el Real Madrid en el Bernabéu contra el F.C.Zurich sabiendo que aunque ganara, gustara y goleara, saldría perdiendo en su comparación con la estelar actuación del Barcelona de la noche anterior. Después de todo, si quiere ganar al Barça tiene que hacerlo sobre el césped. Y este domingo tendrá la oportunidad cuando visite el Camp Nou. Otra cosa es que consiga hacerlo.

Anoche el conjunto de Pellegrini tenía que ganar para no complicarse la clasificación a los octavos de final de Champions League, y lo hizo: 1-0 con gol de Higuaín. Pero sigue sin enamorar a sus seguidores.

Además de una nueva actuación floja del equipo merengue, lo más destacado fue el regreso de Cristiano Ronaldo, luego de estar casi dos meses fuera por lesión. Y aquí viene lo más llamativo de todo a mi entender: si hacemos caso de los periódicos y de los informativos de televisión, los escasos 20 minutos que estuvo sobre el campo le valieron al portugués para ser el mejor del encuentro. Es cierto que el resto de futbolistas blancos estuvo lejos de tener un desempeño brillante y que del lado suizo solo el portero tuvo una actuación un tanto reseñable. Pero de ahí a decir que lo de Cristiano fue bueno hay un trecho.

Al luso le sobran ímpetu, músculos y ganas de fardar, y le falta un poco de inteligencia futbolística (aún así es uno de los jugadores más determinantes del mundo). Ayer volvió a mostrar su versión más fútil y demagoga. Salió como caballo desbocado y se puso a tirar, sin ton ni son, bicicletas, amagues e intentos de regate de lo más absurdos y en los lugares donde menos daño puede hacer: en la mitad del campo, sobre alguno de los costados y generalmente cuando devolverla al primer toque era la opción más razonable para el progreso del juego de su equipo. Sabedor de que todos los ojos y las cámaras lo seguían, Cristiano se puso a hacer movimientos eléctricos que poco tienen que ver con el fútbol de verdad y que se acercan más a los juegos malabares, tipo esos que hacen los chinos, malayos e indonesios con esas pelotas pluma, similares a las de badmington (se llama fútbol pluma o Jianzi. Click aquí para ver cómo juegan, al mejor estilo Cristiano Ronaldo, unas jubiladas en Beijing. Tremendas las señoras).

En resumen, puras balas de fogueo, juegos de artificio que solo deslumbran a los muy niños y a los muy bobos. Es tal el afán de protagonismo y de chupar cámara de este chico que, de no haber sido futbolista, seguramente habría terminado siendo carne de reality shows al estilo Gran Hermano.

Lejos, muy lejos de eso está el juego que practica Lionel Messi, por ejemplo, quien no hace cosas para la galería. Messi la recibe y sólo piensa en complicarle la vida al contrario. Todos sus movimientos tienen un solo objetivo: hacer daño al rival. Messi no piensa en la tribuna, ni en los ohhhh de la gente, ni en la tapa de los periódicos. Por eso insisto en que no se los puede comparar. Por suerte para los argentinos y los culés, la Pulga es mucho más jugador.

Anoche lo más exasperante de todo fue una jugada en la que Cristiano la recibió en tres cuarto de cancha. Como no tenía ningún compañero cerca y sí dos o tres rivales, se fue hacia la derecha y luego giró hacia atrás. Para no perder el balón, se la debía dar a un compañero. Un trámite, un pase de lo más normal en un lugar de la cancha casi intrascendente. Y el salame lo que hizo fue intentar pasarla de rabona. Conclusión: la pelota fue directo a los pies de un rival, que inició el contraataque. Pero lo peor es que hoy en los informativos de la tele se sucedían los resúmenes donde, como muestra del talento que supuestamente desparramó Cristiano en esos 20 minutos, recopilaban las bicicletas, pases de taquito ¡y hasta la rabona fallida! De hecho, de la rabona solo editaron el momento en que golpeó la pelota pero no mostraron -ni dijeron- que terminó en los pies del rival. Solo que volvió Cristiano y fue el mejor (y no lo fue. Higuaín y Kaká, sin jugar bien, aportaron más que CR). El ex del Manchester "nos regala" una performance más propia de un saltimbanqui que de un futbolista y resulta que es el mejor de la cancha. (Click aquí para ver el reportaje de TVE sobre la actuación de Cristiano, rabona incluida).

En fin, ya sabemos cómo influyen a veces los medios con su manipulación (tanto que hay gente que todavía cree que Gago es un buen jugador).

Seguro que Cristiano estará más centrado el domingo cuando visite el Camp Nou y el Madrid será un equipo radicalmente diferente al de anoche. O no.